January 17, 2022

UXORICIDIO Y VIOLENCIA PERPETRADA CONTRA LA MUJER

Nuestra distinguida colaboradora Máster en Literatura Española Josefina Haydée Argüello con sus estilo tan fino y peculiar escribe sobre este tema tan fuerte que afecta a millones de mujeres en el mundo, como siempre esperamos que llegue a las autoridades que rigen nuestros países y de una vez por todas,  tomen las medidas que se requieran para evitar este flagelo contra el genero femenino…

“Según la Organización Mundial de la salud la violencia contra la mujer constituye un grave problema de salud pública y es una violación a los derechos humanos.

En las estimaciones mundiales alrededor de una en cada tres de las mujeres en el mundo han sufrido de violencia física y/o sexual en algún momento de su vida y treinta y ocho por ciento de los femicidios que se cometen son perpetrados por la pareja. 

El día Internacional de la mujer el pasado marzo, Nicaragua cerró con otro caso de femicidio. Una joven en avanzado estado de gravidez fue asesinada por su cónyuge, dejando dos niños en la orfandad.

Recientemente, como parte de las represiones orteguistas que se están llevando a cabo en la actualidad, la esposa de un preso político denunció, que cuando los paramilitares llegaron a su casa a apresar a su marido, la abusaron sexualmente.

En Lima Perú se reportó un caso de una mujer que fue rociada con gasolina y quemada por su pareja mientras viajaba en un bus de transporte público.

Mujeres en la literatura han dejado plasmado el dolor femenino y las limitaciones impuestas a las mujeres en nuestra sociedad patriarcal. Delmira Agustina, escritora uruguaya, sufrió en carne propio el machismo existente. Ella fue asesinada por su celoso esposo y después él cometió suicidio.

En los anales del crimen de Francia encontramos un resonado caso sobre la política, familia e historia judicial de dicho país. 

En 1847 el par y sobrino del rey Luis Felipe I, Charles Laure Hugues Theobald duque de Choiseul-Praslin de la nobleza francesa asesinó de 30 puñaladas a su esposa Fanny, hija única del mariscal Sebastiani —personaje de grandes influencias políticas— y con quien había procreado diez hijos.

Mediante el diario de Fanny y misivas enviadas a Theobald —encontradas sobre el escritorio del duque después del crimen, — se dan cuenta del sufrimiento experimentado por la duquesa.

Choiseul-Praslin en su desesperación después de cometer el crimen ingirió arsénico para suicidarse. Estando ya en la prisión de Luxemburgo, aparentemente, muere en terribles sufrimientos. A la media noche, el cortejo fúnebre con los restos del reo salió hacia el cementerio, entre medio de la llovizna y la oscuridad que reinaba en París, bajo la protección de la policía municipal.

El público enardecido nunca creyó que realmente murió, si no que fue desterrado. En el examen médico legal se evidenció que tenía productos tóxicos en la orina, pero que quizás no fueron lo suficientemente letales para matarlo.

El duque Choiseul-Praslin se escapó a Londres donde vivió por un tiempo. Luego residió en New York y New Orleans. Más tarde salió hacia una tierra lejana: Nicaragua.

En 1944, el Doctor Ramón Romero publicó en Nicaragua un estudio histórico sobre los hechos.

Los acontecimientos fueron llevados al cine con la película, El cielo y tú, basados en la biografía escrita por Rachel Field —sobrina nieta de Henriette Deluzzi Desportes, la institutriz del hogar Choiseul-Praslin— y a la novela por Stanley Lomis, con Crimen de pasión, y con  “No me olvides” por Marjorie Bowen. También, existe un retrato al olio de Choiseul-Praslin hecho por el pintor alemán, Franz Xaver Winterhalter, quien trabajó para la corte y la familia imperial durante el reinado de Luis Felipe I de Francia y de la reina Victoria en Inglaterra. Famoso por su pintura, La emperatriz Eugenia, hecha a la esposa de Napoleón III en el período del segundo imperio francés.

En el mundo de ficción encontramos otros femicidios que pudieron ser basados en hechos reales.

No nos olvidemos del caso muy conocido de Oliverio Castañeda ocurrido en la ciudad de León, Nicaragua, plasmado en la novela Castigo Divino de Sergio Ramírez Mercado.

En, El fantasma de Canterville, novela del Irlandés Oscar Wilde, el espíritu después de haber asesinado a su esposa, pasa deambulando en la mansión durante tres siglos, asustando a sus moradores. La mancha de sangre como testigo dejada sobre la chimenea el día del crimen, continuamente reaparecía.

En la novela titulada, La novia del ahorcado, del Inglés Charles Dickens, el personaje principal es ahorcado en el castillo de Lancaster por el doble crimen perpetrado contra su hijastra y su joven enamorado, quien observaba desde un árbol que se mecía al viento, cuyas ramas daban a los ventanales de la habitación de la víctima.

Gracias a los movimientos de lucha en el mundo se está levantando conciencia de estos hechos aberrados y han surgido importantes figuras heroicas alrededor del mundo.

La niña pakistaní Nujood, de diez años, fue vendida en matrimonio a un hombre de treinta años —quien la violaba después de golpearla—. Ella logró escaparse y denunciar al violador convirtiéndose en una figura central del movimiento yemení contra los matrimonios forzados e infantiles.

Recientemente, recibieron el nobel de la paz dos personas: la yazidí, Nadia Murad, quien con otras niñas fue hecha prisionera y durante muchos años fue abusada sexualmente por terroristas islámicos, hasta que logró escaparse de sus captores y desde entonces ha denunciado estos abusos de violencia y el médico ginecólogo, Denis Mukwege, nacido en Bukavu, ciudad de la republica Democrática del Congo, quien ha consagrado su vida a reconstruir y atender víctimas de violaciones y abusos sexuales y a denunciar esta forma de violencia utilizada como arma de guerra.

La afgana Kubra Khademi —de niña era manoseada y acosada en las calles de Kabul— se vistió con una coraza antigua y desfiló en señal de protesta por su ciudad. Fue apedreada por un grupo de hombres, teniendo que exilarse en París donde vive actualmente.

Históricamente el uxoricidio y la violencia contra la mujer es un flagelo que ha existido todo el tiempo, lugar y nivel social.  Sea este llevado a cabo en Francia, Inglaterra, Nicaragua, Perú o Yemen.

Apoyemos a estas organizaciones que luchan por erradicar este mal. Imitemos a estos héroes utilizando los medios que tengamos disponibles: ya sea con la pluma, o gritando a viva voz como Nujood, Kubra Khademi, Nadia Murad o el Dr. Mukwege que supieron con mucho valor y valentía, protestar y denunciar estos crímenes de violencia perpetrados contra la mujer.

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