Un grupo de una parroquia de Valencia viajó a Roma para que el Papa bendiga su gran campana de 1.500 kilos

Imagen:Crédito: Parroquia de San Nicolás y San Pedro Mártir de Valencia
Por Victoria Cardiel*
La parroquia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir de Valencia (España) protagonizó la semana pasada una gesta titánica para fortalecer su vínculo secular con la Santa Sede. La campana mayor del templo —que pesa 1.500 kilos— fue trasladada desde esta ciudad costera en barco hasta Roma.
La gigantesca pieza entró el pasado miércoles en un camión grúa en la plaza de San Pedro donde, tras la Audiencia General, fue bendecida por el Papa León XIV. A él había sido dedicada en su condición de rector inmediato de la parroquia, un título que conserva como herencia de una tradición histórica única.

El traslado de esta campana de 1.500 kilos no ha sido fácil de gestionar. Crédito: Parroquia de San Nicolás y San Pedro Mártir de Valencia
Un vínculo que se remonta al siglo XV
Este acontecimiento no es fruto de la casualidad, sino que hunde sus raíces en una tradición que se remonta al siglo XV. En 1455, Alfonso de Borja, entonces rector de San Nicolás, fue elegido Papa con el nombre de Calixto III. A partir de ese momento, estableció que el rector del templo sería siempre el Romano Pontífice, mientras que el gobierno ordinario quedaría en manos de un vicerrector.
Esta peculiaridad se ha mantenido a lo largo de los siglos y continúa vigente hoy: el Papa León XIV ostenta el título de rector, mientras que el párroco de la iglesia ejerce como vicerrector.
Con su elección en mayo de 2025, la parroquia ha querido revitalizar este vínculo secular, grabando en el bronce de la nueva campana el escudo pontificio y su lema, In Illo uno unum (En Aquel que es Uno, somos uno).
Una nueva campana tras la fractura de la anterior
El grave deterioro de la anterior campana, fundida en 1948 y conocida como ‘La Gran’, que presentaba una fractura vertical irreversible, hizo necesario sustituirla con otra nueva.
La nueva campana ha sido elaborada artesanalmente en el taller de Abel Portilla (Santander) mediante la técnica de la cera perdida. Con un diámetro de 1.340 milímetros, busca recuperar la sonoridad y la majestuosidad de la pieza barroca original (la primera campana de la iglesia) que fue destruida durante la Guerra Civil en 1936.
Como marca la tradición valenciana, la campana ha sido dedicada específicamente al Papa León XIV, incluyendo la fecha de su elección, el 8 de mayo, como signo de identidad y pertenencia.
Un traslado excepcional y una peregrinación a Roma
El traslado de la campana hasta el Vaticano ha supuesto un importante desafío logístico. La pieza fue transportada primero por vía marítima y, posteriormente, en camión grúa hasta Roma. El viaje estuvo acompañado por una peregrinación de fieles valencianos, que participaron en el acto de bendición al término de la Audiencia General del pasado miércoles.
Desde la parroquia destacan el profundo significado del gesto, que califican como una acción de “recuperación cultural, social y religiosa”.
La “Capilla Sixtina valenciana”
San Nicolás no es una iglesia cualquiera. Conocida como la «Capilla Sixtina valenciana», alberga una bóveda de cerca de 1.800 metros cuadrados decorada por Antonio Palomino y Dionisio Vidal. Su restauración fue dirigida por el arquitecto italiano, Gianluigi Colalucci, el mismo experto que restauró la Capilla Sixtina del Vaticano, lo que ha convertido el templo en uno de los principales atractivos culturales de Valencia.
Tras la bendición papal, la campana emprendió el camino de regreso a Valencia, para ser instalada en la iglesia.
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*Victoria Cardiel es periodista especializada en temas de información social y religiosa.






