Volaris: Siete de cada diez dólares que paga un pasajero en Centroamérica son impuestos

Guatemala/01/04/2026.- La aerolínea Volaris suspendió indefinidamente cinco rutas que conectaban países de Centroamérica, entre ellas San José–Guatemala y San José–San Salvador, debido al alto peso de los impuestos y tasas aeroportuarias en el precio final de los boletos.
Volaris es una aerolínea mexicana de bajo costo con sede en la Ciudad de México, que mantiene operaciones en México, Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica.
En el 2024, la aerolínea transportó alrededor de 480 mil pasajeros en Guatemala, de los cuales cerca del 11% voló por primera vez, según datos compartidos por Ronny Rodríguez, director de Desarrollo Corporativo y Sostenibilidad de Volaris para Centroamérica y Sudamérica.
Rodríguez indicó que uno de los principales factores que inciden en la operación son los impuestos y tasas aeroportuarias en el precio final de los boletos, los cuales pueden representar hasta el 60% del precio final.
El modelo de aerolíneas de bajo costo busca estimular la demanda mediante tarifas reducidas y una mayor eficiencia operativa. En Centroamérica, una reducción del 10% en el precio del boleto podría aumentar la demanda entre 11% y 20%, dependiendo de la ruta.
Indicó que, para fortalecer el transporte aéreo en Centroamérica, los países deberían revisar su estructura de impuestos, modernizar los procesos regulatorios y avanzar hacia una mayor integración regional que facilite la operación de aerolíneas.
Este es un extracto de la conversación que tuvo con Prensa Libre.
Volaris anunció recientemente la suspensión de varias rutas desde Costa Rica. ¿Cuáles fueron los principales factores que llevaron a tomar esta decisión?
Hemos suspendido indefinidamente —con efectos a partir del 12 de abril— las rutas que conectan San José–Guatemala, San José–El Salvador, El Salvador–Guatemala, El Salvador–San José y El Salvador–Tegucigalpa. Esta suspensión responde a tres factores principales. El primero es que existe un entorno de elevados impuestos y tasas aeroportuarias en los países de Centroamérica. Estos cargos pueden llegar a representar más del 60% del precio final del boleto aéreo.
Esto provoca que nuestra promesa de valor, que es ofrecer tarifas de ultra bajo costo a los clientes centroamericanos, no se perciba en el precio final. Los pasajeros siguen viendo boletos relativamente caros, aunque la tarifa base que ofrecemos sea muy baja.
Por ejemplo: en la ruta El Salvador–Guatemala, la tarifa promedio el año pasado fue de US$19.46. Sin embargo, ese no es el precio que paga el pasajero, porque al final se le suman aproximadamente US$110 en impuestos y cargos, lo que eleva significativamente el precio final del boleto.
Esto ha impedido que el modelo de bajo costo penetre en Centroamérica en la dimensión que esperábamos. El segundo factor es justamente ese: no hemos logrado penetrar el mercado tanto como estaba previsto en nuestras proyecciones iniciales. El tercero es que, debido a ese contexto, la demanda no ha alcanzado los niveles esperados.
El modelo de bajo costo busca incrementar la demanda entre esos dos puntos a partir de precios más bajos. Una reducción del 10% en las tarifas puede incrementar la demanda entre un 11% y un 20%, dependiendo de la ruta
F/ PrensaLibre




