PERRO, PERICOTE Y GATO

Por Antero Flores-Araoz*
Si al apreciado lector, por el título de esta columna, se le habrá ocurrido que estamos emulando al santo peruano Martin de Porres, pues se equivoca de cabo a rabo pues carecemos de tales pretensiones así como de sus virtudes. Nos estamos refiriendo a algunas listas parlamentarias que tienen de todo como en las antiguas boticas.
Por lo general, antaño, cuando veías conglomerados, grupos o asociaciones humanas, llamaba la atención al encontrar a los malos, pero ahora cuando examinas las listas parlamentarias presentadas por las agrupaciones políticas para las próximas justas electorales, la cosa es diferente, llaman la atención los buenos, los que lamentablemente son muy pocos.
En las listas parlamentarias hay buenos, por supuesto, aunque como dijimos muy pocos. También hay regulares que en número son más, pero los malos abundan.
Lo que llama la atención es que candidatos “decentes” al Parlamento, no les haya importado que su prestigio, reputación y buen nombre decrezca, para juntarse e ir en la misma lista de postulantes de personas que carecen de seriedad y virtudes. No por tener ansias de servir supuestamente a la patria, se tienen que mezclar con individuos (miren bien que no digo personas) carentes de los más mínimos requisitos para servir a nuestra patria desde el Congreso (me refiero a las dos Cámaras Legislativas, más no al Parlamento Andino por motivaciones obvias).
Antiguo dicho expresa que “Dime con quién andas y te diré quién eres”, por lo que es muy importante saber con quienes te juntas y si vas en una lista parlamentaria, que, si supera la valla electoral, podrán ingresar algunos al Parlamento, formarán bancada y permanentemente por cinco años, estarán en los mismos recintos, en las mismas reuniones de bancada y en los mismos debates para mostrar frente común en las votaciones, sean en comisiones o en el Pleno de la respectiva Cámara congresal.
Posiblemente, algunas de las buenas personas a las que me refiero dirán que estoy equivocado, pues no forman parte del “partido chicha” que los lleva en sus listas, sino que son invitados. Grave error, pues si me invita la “banda de los injertos” o la de “los chalaquitos del puerto”, por supuesto no iré y tampoco ellos, pero si se trata de traficantes de la política dicen “aquí presente”. La moral tiene que ser la misma, para todo, para las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 del año. La moral no puede ser selectiva y a conveniencia.
Hoy por hoy en nuestro país y debido a errores normativos, los partidos políticos abundan en lo formal, aunque no pasarían el más elemental escrutinio en un país serio. Bueno pues, esos partidos han hecho un a chanfainita intragable de sus listas parlamentarias, por lo cual instamos a los electores a revisarlas para no caer en nuevas equivocaciones y escoger mal en el acto del sufragio del 10 de abril.
Están advertidos y no se quejen después, los malos seguirán siendo malos y los buenos, con muchas posibilidades de mutar al bando malo y para peor.
*Eminente Jurisconsulto y político peruano, escritor, analista político. Ex Congresista, Ex constituyente.




