De Chiclayo al Vaticano: El Legado de León XIV
El turismo religioso es una actividad que genera corrientes turísticas de increíbles dimensiones, movidas por la fe de cada persona. No nos equivocamos al decir que las peregrinaciones fueron las primeras manifestaciones turísticas y detonantes de la hotelería. Cada año, millones de devotos se movilizan por imágenes, reliquias o apariciones donde alguien jura y perjura haber visto.
El Vaticano, es un punto principal de encuentro, donde la esperanza de ver al Papa peruano León XIV y admirar la Piedad de Miguel Ángel moviliza multitudes. En cuanto a la doctrina islámica, su cuarto mandamiento le dice que debe realizar la piadosa peregrinación de visitar la Meca, y por cierto, ningún musulmán se siente realizado si no cumple con este mandamiento una vez en la vida. El mundo late al ritmo de la devoción.
El cristianismo de Esperanza profunda
Hemos tenido la suerte de emocionarnos hasta las lágrimas escuchando misa en Notre Dame y cantando el “Avemaría” en francés, al lado de una bella Sra. ataviada elegantemente con un traje típico de algún país de África. Igualmente, para todo cristiano que se precie de serlo, su mayor deseo es llegar a Belén para adorar el portal, según la Biblia del nacimiento de Cristo. Posar los pies alguna vez en Jerusalén, visitar la ciudad Santa, y recorrer los mismos lugares donde Jesús padeció su vía crucis, y rezar delante de la tumba de la Virgen, La Basílica de Getsemaní, La Cúpula de la Roca o Mezquita de Umar.
Israel maneja adecuadamente esta fortaleza y ofrece tours organizados durante todo el año, a los cuales los turistas se pueden integrar en cualquier época del año. Si mencionamos el Budismo, qué budista no se sentirá inmensamente feliz de poder estar delante del monumental y fabuloso Buda de Lechan ubicado en la montaña Emei centro exclusivo del budismo en China, donde el halo por encima de la “Cumbre Dorada” es una de las 10 maravillas de la montaña Emei.
Pero hoy, nuestra mirada se detiene en un rincón especial de nuestro mapa que celebra su 191° aniversario de fundación este 18 de abril: Chiclayo. Y lo hace bajo una luz que nos conecta profundamente con la historia: la preferencia y el cariño que el Papa León XIV siempre manifestó por esta tierra.
Una Fundación con Esencia de Fe
A diferencia de otras ciudades con trazados coloniales rígidos, Chiclayo nació de una manera más orgánica. La ciudad se gestó alrededor del convento de los franciscanos bajo la advocación de Santa María de la Concepción del Valle de Chiclayo. Esa raíz humilde es la que forjó el carácter de la «Capital de la Amistad».
Celebrar a Chiclayo hoy es honrar su transición de una reducción de indígenas a una metrópoli vibrante. Su nobleza no vino de títulos, sino de la calidez de su gente y de su capacidad de recibir al forastero como a un hermano. Esta esencia es la parte «nice» que siempre trato de transmitir: una espiritualidad que no se encierra en templos, sino que sale a la calle y se comparte en un café.
El Orgullo de un Papa con «Corazón Chiclayano»
Este aniversario es histórico por el vínculo con el actual sucesor de Pedro. Por primera vez, el mundo mira al Perú porque León XIV es uno de los nuestros. Robert Prevost, peruano por nacionalidad y vocación, no es un extraño; fue obispo de Chiclayo, caminó por sus calles y conoce nuestras penas y alegrías.
Tener un Papa con nacionalidad peruana, que recuerda con nostalgia el calor del norte, eleva a la ciudad a una categoría internacional. Mientras en el mundo se visitan grandes catedrales, Chiclayo se posiciona como la «Sede Espiritual» de un pontífice que lleva nuestro ADN cultural al Vaticano. Para él, Chiclayo es el lugar donde su servicio se hizo entrega profunda.
Una Oportunidad para el Futuro
Chiclayo tiene el potencial de convertir su historia en un eje de desarrollo, especialmente con la ruta «Caminos del Papa León XIV», lanzada en julio de 2025, que recorre los puntos donde realizó su labor pastoral. Esta figura abre las puertas al turismo de alto nivel. ¿Por qué no declarar nuestras fiestas de interés internacional? Tenemos la historia, la hospitalidad y el cariño de un Papa que nos llama «su casa».
Al final, ya sea en Jerusalén o caminando por nuestra Plaza de Armas, la motivación es la misma: la búsqueda de lo trascendente. Y en nuestra ciudad, eso se encuentra en el abrazo del amigo y en la bendición que, desde Roma, acompaña a nuestra heroica Chiclayo.
El Lazo que nos une
Al final del día, nuestra relación con estos temas va más allá de la crónica. Es un sentimiento de pertenencia. Ver cómo la historia de un Papa tan significativo se entrelaza con el aniversario de Chiclayo, y nos reafirma que la fe y la amistad son, en esencia, lo mismo: puentes.
Chiclayo cumple años no solo como una ciudad moderna y pujante, sino como ese rincón del mundo que se ganó un lugar en el corazón de Roma por su autenticidad. Que este aniversario sea un recordatorio de que, ya sea bajo la mirada de León XIV o la sonrisa de Francisco, nuestra ciudad sigue siendo ese faro de calidez que el mundo tanto necesita.
¡Feliz aniversario, Ciudad Heroica, tierra de fe y hogar del Papa!
Elena Tejera
Directora
Master en Turismo y Comunicación





