PERÚ: EL RETO DE VENDER UN PAÍS EN CONFLICTO
¡Hola! ¿ Cómo están amigos? Nosotros aquí en nuestro querido país batallando entre los cambios de clima, lluvias torrenciales, desbordes de ríos, temperaturas altas a las que no estamos acostumbrados y los cambios de humor e interese de los políticos de turno, erráticos en sus decisiones que no hacen nada bien al país. Candidatos a la Presidencia, Senadores y Diputados todos ellos prometen salvar al país de la corrupción y gestiones por decir lo menos dudosas, pensando que tienen una varita mágica hacen promesas que bien saben que no van a poder cumplir, sin embargo, ninguno hace referencia al turismo y su importancia e impacto en el PBI de nuestro país.
Ya es tiempo de aceptar que el turismo en el Perú no puede seguir siendo el rehén de nuestra impericia política. Mientras que perdemos el tiempo en el ruido de las campañas electorales, la actividad económica y social que es el turismo, sustento de millones de peruanos quedan en un suspenso injustificable. Si aspiramos a un 2026 de verdadera reactivación, la meta no es solo atraer más visitantes, sino garantizarle al mundo que, más allá de quién ocupe el Palacio de Gobierno, el Perú es una promesa de hospitalidad que no caduca con cada elección. El turismo es nuestro mejor rostro; no permitamos que la política lo siga desdibujando.
Para que nuestro país logre cumplir proyecciones establecidas para el 2026, es imperativo que el entorno político ofrezca las garantías mínimas de estabilidad que el viajero internacional exige. El sector turismo ha demostrado su capacidad de resiliencia, aportando significativamente al PBI y al empleo; sin embargo, su potencial máximo seguirá condicionado a la capacidad del país para gestionar sus conflictos internos y fortalecer su infraestructura turística.
No olvidemos que mientras casi todos los países, ya se recuperaron y algunos hasta superaron sus llegadas de turistas prepandemia, nuestro país todavía no lo logra, pues mientras se detiene en debates partidarios, nuestros competidores directos en la región (como Colombia o Chile) aprovechan ese vacío para captar el flujo de turistas que nosotros dejamos de recibir por la incertidumbre.
El turismo es, quizás, la actividad económica más patriótica que tenemos, no distingue colores políticos ni religiosos de un viajero. Por ello, gestionar el sector en función de intereses partidarios no es sólo un error administrativo, es una traición al esfuerzo ciudadano que sostiene la imagen del país. Lo hemos escrito mil veces “hay que trabajar en función de patria, no del gobierno de turno” pues no sólo basta la hospitalidad peruana, la continuidad en los proyectos debe de estar por encima de la ideología pues significan desarrollo para el país.
El Turismo como Política de Estado, no de Gobierno y no sólo en el papel. El turismo en el Perú es una actividad económica y social de largo aliento que no puede depender de los vaivenes ministeriales (con más de una decena de titulares en los últimos años). A pesar de que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) reportó un crecimiento del 4.9% en 2025, el sector aún enfrenta desafíos críticos por la inseguridad y la falta de una política nacional actualizada para 2026.
Blindaje de la «Marca Perú»
Hace algunos años se presentó con «bombos y Platillo” la Marca Perú, sin embargo, pareciera que todavía no está en el imaginario colectivo que la Marca Perú es un activo intangible que pertenece a los ciudadanos, no al gobierno de turno.
El desafío de 2026 no es sólo atraer al turista, sino convencer al canal de ventas internacional de que el proceso electoral no interrumpirá la operatividad de los destinos icónicos. El turismo en Perú ya no compite solo con paisajes, sino con la percepción de seguridad institucional.»
Seguridad: Los Destinos Más Confiables
La seguridad se ha vuelto el factor determinante para elegir un destino lo hemos comentado muchas veces «Sin Seguridad no hay paraíso». Según informes recientes como el de Berkshire Hathaway Travel Protection, los líderes en seguridad para viajar el 2026 son: Países Bajos, Australia, Canadá, Irlanda y Suiza.
La Ciudad líder: Abu Dhabi se mantiene como la ciudad más segura del mundo por décimo año consecutivo.
En Latinoamérica: Aunque ningún país de la región entra en el top 10 global, Argentina lidera el ranking regional de tranquilidad, seguida por Uruguay y Costa Rica.
Nuevos Riesgos en el Horizonte
En 2026, la percepción de «peligro» ha evolucionado más allá del crimen convencional.
Riesgos de fenómenos meteorológicos extremos y la expansión de enfermedades tropicales por el calentamiento global son ahora amenazas críticas para los viajeros.
Otro riesgo a lo que están expuestos los viajeros actuales como los sistemas de viaje cada vez son más digitales, los ataques cibernéticos a infraestructuras aeroportuarias y el robo de identidad son preocupaciones crecientes.
La Inestabilidad política global, la ONU ha advertido que este año podría ser de «caos y sorpresas» debido al debilitamiento de acuerdos internacionales.
finalmente seguiremos confiando en que DIOS es peruano, y que los peruanos a su vez sabrán con la experiencia ya vivida y aprendida, elegir al mejor de entre los 34 candidatos ¡Un horror! Que se disputan el sillón de Pizarro… SALVO ERROR U OMISIÓN NO SOMOS DUEÑOS DE LA VERDAD…
Elena Tejera
Master en Turismo, Marketing y Comunicación
*Este artículo contó con la asistencia de IA para la recopilación de datos y estructuración de contenidos».





