FRIALDAD HUMANA

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Las relaciones personales son cada vez menos cordiales
Por Antero Flores-Araoz*
Si es que el apreciado lector, al leer el título de esta columna, cree que nos estamos refiriendo quizás a un grupo de amigos que en ánimo masoquista fueron a Groenlandia, a Alaska o al Antártico, o simplemente a escalar al Huascarán para morirse de frío, pues se equivocan de punta a punta, pues la idea es hacer notar como el comportamiento humano con los demás seres del mismo rango, ha ido cambiando, de ser cordial y afectuoso y diríamos también cálido, a ser frío, gélido, desprovisto de la antigua sensibilidad humana.
Lo expuesto fue motivado por una frase que leímos recientemente, la cual, aunque no corroborada, está atribuida al filósofo hindú Erode Venkatappa Ramasamy, comúnmente conocido como Thandhai Periyar.
La frase en cuestión francamente nos emocionó por su sabiduría, al enunciar que “Tú dolor nadie lo siente. Tus alegrías nadie las nota. Tus tristezas nadie las ve. Pero PÓRTATE MAL o comete un ERROR y TODOS están listos para CRITICARTE”.
Es la verdad, pues valga la redundancia, el ser humano se ha ido deshumanizando. Antiguamente alguien afectado anímicamente con alguna tristeza o adoleciendo de enfermedad, de inmediato recibía expresiones de cariño y de solidaridad como también ofrecimientos de ayuda, aunque estuviesen circunscritos a buenos deseos y oraciones.
Hoy en día nadie nota tus alegrías ni menos te expresa alguna felicitación por ello, pero como dice la frase si cometes un error, todos o casi todos serán implacables en la crítica, que puede llegar hasta improperios y acusaciones exageradas.
Insistimos, hay carencia de afectividad en las personas y cada día que pasa los seres humanos son más fríos, calculadores y muchas veces hasta odiosos,
En la actividad política lo expuesto es cada día más frecuente, ante la incomprensión de políticos en ésa actividad, que no perdonan nada, que todo critican y hasta podríamos decir se solazan de los errores de sus colegas, sacando pecho con anodinas comparaciones que implicarían que ellos no podrían equivocarse, lo que francamente es improbable, pues el acertar como el errar, ambos son resultados cotidianos del comportamiento humano.
Hasta por conveniencia podríamos decir, a los políticos les conviene ser más humanos, para comprender los pesares de los demás y ayudarlos a superarlos, pues en algún momento requerirán de su apoyo en procesos electorales, o entre colegas para facilitar conciliaciones a través de conversaciones y concertaciones en que hay que hacerse mutuas concesiones para llegar a justos medios.
Muchas veces, cuando se trata de alcanzar por lo menos las votaciones mínimas para tomar acuerdos en entidades con asambleas colectivas como son los consejos regionales o los concejos municipales, o también las cámaras legislativas, es indispensable que haya existido antes por lo menos trato respetuoso, pues nadie tendrá la voluntad de sentarse a la mesa a negociar -en el buen sentido de la palabra – si antes te han insultado y agraviado en algún debate, casi diríamos hasta “recordando a las santas madres”.
Se impone que los seres humanos seamos más humanos, retornando a las buenas costumbres y maneras que no deberían perderse.
*Reconocido Jurista peruano. Ex Senador, Ex Diputado. Analista político




