DÍA MUNDIAL DEL CONSUMO RESPONSABLE: LA IA COMO ALIADA PARA REDUCIR EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS EN LOS VUELOS

La industria aérea asume el reto de avanzar hacia operaciones más responsables.
LIMA/11/03/2026.- Cada año, en Perú se desperdician 12,8 millones de toneladas de alimentos, lo que equivale al 47,6% de la oferta alimentaria nacional, según el Banco de Alimentos Perú. Este desafío es invitación a reconsiderar la manera en que elegimos, consumimos y gestionamos los recursos. Ante ello, la tecnología se convierte en una aliada clave para afrontar estos retos.
Para combatir con ello, la aerolínea neerlandesa KLM ha incorporado inteligencia artificial para anticipar la demanda real de comidas a bordo, cargar solo lo necesario, y así reducir el desperdicio alimentario en cada vuelo. Cada vez, son más los consumidores que prefieren aquellas empresas que adopten acciones concretas para reducir su impacto ambiental y operar de manera más responsable. En respuesta a esa demanda, desde finales de 2023 se ha utilizado el modelo de inteligencia artificial TRAYS, diseñado para calcular con precisión cuántos pasajeros abordarán realmente cada vuelo y ajustar en tiempo real la cantidad de comidas necesarias en cada cabina.
Esta innovación, ha permitido reducir el desperdicio de alimentos a bordo en un 63 % y se ha propuesto disminuir en un 50 % la generación de residuos en vuelos intercontinentales para 2030, tomando como referencia los niveles de 2011. Gracias a la optimización de recursos, cada año se ahorran más de 100 000 kg de comidas y con esto, se generan beneficios ambientales adicionales; porque un avión más ligero consume menos combustible, lo que se traduce en menos emisiones de CO₂.
“El consumo excesivo amenaza los recursos de futuras generaciones. Usar inteligencia artificial para reducir el desperdicio alimentario es un compromiso con un consumo responsable y con la protección de nuestro entorno”, afirmó Claudia Ruaro, gerente Comercial de Air France y KLM.
El Día del Consumo Responsable es una oportunidad para reflexionar sobre lo que consumimos, cómo lo hacemos y el impacto de nuestras decisiones en el ambiente. Adoptar una ética del consumo implica reconocer que, aunque los cambios sean pequeños, en sectores que cambian constantemente como la aviación, resultan fundamentales las iniciativas que integren tecnología y gestión responsable. Asumir el compromiso de reducir el desperdicio y cuidar los recursos abre camino hacia una industria aérea más responsable.
F/KLM




