Entre las brujas y la guitarra: La convivencia de dos identidades.
Por: Elena Tejera
Directora | Máster en Turismo y Comunicación
La encrucijada cultural de octubre
El mes de octubre cierra con el popular Halloween, una fiesta que «no nos representa», como les gusta decir a los jóvenes de ahora cuando algo no les agrada. Sin embargo, es increíble cómo se ha impuesto en nuestro país una celebración que no tiene nada que ver con nuestra historia, y mucho menos con nuestra idiosincrasia. Nosotros deberíamos celebrar con auténtica alegría el “Día de la Canción Criolla”, festividad peruana que cada 31 de octubre rinde un justo homenaje a la música criolla y afroperuana que sí nos representa. No obstante, la realidad es que los comercios están inundados de disfraces y los niños aman esta fecha, pues para ellos es una verdadera aventura salir de casa en casa pidiendo caramelos o galletitas. Ante el panorama de inseguridad y violencia que vive nuestro país , debemos tener mucho cuidado con nuestros niños no hay que dejarlos solos en su recorrido nocturno, sobre todo ahora que la situación política está completamente perturbada, la seguridad ciudadana se encuentra bajo constante amenaza y Lima y algunas regiones afrontan un estado de emergencia.
El folclor y la devoción en los camposantos
Por otro lado, nuestro territorio es extenso y cuenta con tres regiones bien definidas. Por ello, cada zona tiene su propia forma de recordar a sus difuntos el 1 y 2 de noviembre. Generalmente, la costumbre dicta visitar los cementerios con mucha tradición y devoción, mediante rituales religiosos, ofrendas, coronas, agua bendita y cantos con las melodías que más les gustaban en vida a los familiares que hoy “gozan” del reino de Dios según su comportamiento en vida.
Tradición, comercio y reencuentro
Naturalmente, no pueden faltar las bebidas típicas de cada región y abundante comida, en especial aquellos platos que disfrutaban los difuntos cuando aún estaban en este mundo del Señor. Es toda una parafernalia. Ese día, las bandas de músicos, los puestos de flores y los mozos que “cuidan” los pabellones no se dan abasto; se reparten como hormigas entre los visitantes equipados con escaleras, trapos y agua para limpiar los nichos más altos. Todos ellos «hacen su agosto, en octubre», pues muchos de los deudos solo acuden a los camposantos en esta fecha. Así, la jornada a menudo se convierte en un evento alegre y festivo, lleno de música, bailes y brindis en memoria del «difuntito» al que supuestamente querían tanto en vida. De esa manera, cumplen con su deber y con el compadre… Todo muy folclórico.
Las verdaderas raíces del Halloween
Retomando nuestro rema hagamos un poco de historia y de la leyenda supuestamente el origen del polémico Halloween, provendría de la cultura celta, de una fiesta conocida como Samhain (fin del verano). En ese día, los celtas celebraban el final de la cosecha y daban la bienvenida a su «año nuevo celta». De ellos pasó al pueblo irlandés, que posteriormente transmitió la tradición a Norteamérica durante la época de la Gran Hambruna. La famosa calabaza gigante, por ejemplo, viene de la leyenda irlandesa de “Jack, el tacaño”, aunque no fue hasta 1921 cuando comenzó a celebrarse de forma masiva con el primer desfile de Halloween en Minnesota.
Una evolución comercial y televisiva
Incluso la palabra Halloween deriva del escocés antiguo, como una variación de «All Hallows’ Even», que significa precisamente «Víspera del Día de Todos los Santos». Desde los años 20 hasta la actualidad, esta festividad ha tenido diversas variantes, pero mantiene intacta su esencia original: el paso del día de los vivos al día de los muertos. Este místico momento en que los fallecidos regresan brevemente al plano terrenal ha sido plasmado hasta el cansancio en películas y series de televisión.
Reflexión final: Diversión vs. Identidad
Para terminar esta reflexión, somos conscientes de que nuestros niños no tienen idea de que esta fecha está asociada a raíces religiosas o históricas; para ellos, Halloween es simplemente sinónimo de disfraces, dulces y diversión… ¿O no? Por nuestra parte, nosotros les deseamos un feliz «Día de la Canción Criolla», una festividad que, con orgullo, ¡sí nos representa!
Elena Tejera
Directora
Master en Turismo Marketing ,Comunicación





