De los Campos Elíseos al corazón del Perú: La fe que acorta distancias
Por: Elena Tejera* Hay ciudades que la literatura y el cine nos pintan con pinceles dorados, pero que al pisarlas nos devuelven una realidad distinta. Estudiar el idioma, impregnarse de su rica civilización y viajar con altas expectativas a París puede transformarse en una extraña desorientación. Nos pasó. Caminar por sus calles y perderse en un laberinto donde nunca parece encontrarse la misma esquina, sumado al trato distante y poco receptivo de sus habitantes, rompe el idilio. Incluso frente a mitos universales como la Gioconda en el Louvre, uno puede llevarse la irónica impresión de que esa enigmática sonrisa es,…





