Más allá del calendario: El homenaje eterno a mamá.
El amor no tiene calendario, pero el mundo hoy se pone de acuerdo
Este lunes 11 de mayo, con la emoción a flor de piel, abrimos nuestra edición especial. Ayer domingo, en el Perú y en muchos otros rincones del planeta, celebramos el segundo domingo de mayo, ese día bendito dedicado a mamá. Sin embargo, en el mundo del turismo y las culturas sabemos que no en todos los países se celebra igual: algunos ya lo hicieron a inicios de mes, otros lo harán en las próximas semanas, y hay quienes esperan hasta el final del año.
Pero si algo nos queda claro en «TuristamagazineDestinos», es que el significado, la fuerza y el impacto de una madre están vigentes todos los días del año, sin importar lo que marque el calendario.
Por eso, hoy lunes queremos prolongar el festejo y rendirles un homenaje a las que pasaron el domingo cocinando, a las que salieron a disfrutar, y sobre todo a las que multiplican su tiempo para darnos lo mejor.
Los invitamos a leer nuestra reflexión central. Pasen, lean y recuerden con nosotros por qué ellas siguen siendo la armonía del mundo.
La armonía que sostiene nuestras vidas
Como bien decía el Papa Francisco: “La mujer es la armonía, es la poesía, es la belleza. Sin ella, el mundo no sería así de hermoso, no sería armónico. Me gusta pensar que Dios creó a la mujer para que todos nosotros tuviéramos una madre”. Y cuánta razón tiene; ellas son el eje que mantiene el equilibrio en nuestras vidas.
Cada segundo domingo de mayo la emoción nos desborda. Mirando hacia atrás, qué lejos quedaron esos años escolares donde el clavel rojo en el uniforme celebraba la vida y el clavel blanco nos recordaba la ausencia. Qué bueno que esa costumbre quedó en el pasado, pues seguramente marcó el corazón de muchos niños.
El momento en que nos toca ser el «tronco»
En lo personal, tuvimos la dicha de tener a nuestra madre casi un siglo. La perdimos hace poco más de cuatro años, y es ahí —cuando faltan papá y mamá— cuando uno siente que «creció» de verdad. Te conviertes, como se dice de forma coloquial, en el «tronco» de la familia, aunque siempre surge esa hermana con el don de convocatoria que nos mantiene unidos a todos los hermanos.
Adiós a las licuadoras: la revolución de mamá
Pero hablemos de la realidad de hoy: ¡las madres han evolucionado! Ya se acabaron esos tiempos donde el regalo ideal era una licuadora o una plancha, y la pobre mamá terminaba trabajando más que nunca atendiendo a todo el familión en casa.
Hoy las madres son empoderadas y exigentes. Aunque los encartes de los periódicos y en las redes sociales sigan bombardeándonos con artículos para el hogar, las mamás modernas han puesto la puntería en su propia belleza y bienestar. Han aprovechado los cierrapuertas y las ofertas de «2×1» para hacer trizas las tarjetas de crédito, ¡y bien hecho! Se lo merecen todo.
Auténticas «Wonder Woman» en acción
La madre de hoy es una auténtica «Wonder Woman»: es multitasking, trabaja, estudia, crías y, además, se las arregla para estar siempre radiante. Por eso, este domingo ellas no quieren cocinar; quieren disfrutar.
Conversando con mi buena amiga Tibisay Monsalve (ex gerente de la Sociedad de Hoteles, además de madre y abuela), coincidíamos en algo: cuando pensamos en salir a comer, solemos mirar solo los restaurantes de siempre y olvidamos que los hoteles tienen chefs de primera categoría y una atención exquisita. Si quieren una experiencia realmente especial y sin el caos habitual, los hoteles son nuestra recomendación con conocimiento de causa.
Un brindis por el amor que no conoce de biología
Un feliz día a todas mis amigas, madres, abuelas y también a esas tías que, sin haber traído un hijo al mundo, han criado con amor a sobrinos y ahijados. Ser madre es un acto de entrega, no solo de biología.
Gracias por seguirnos en este portal durante casi 17 años. Celebren como se debe, ojalá en la paz de un buen hotel, y ya me contarán la experiencia… ¡No se arrepentirán!
¡Feliz día a todas las madres, nuestras Wonder Woman de hoy!
Elena Tejera
Directora
Master en Turismo y Comunicación





