«La evolución del color: 38 años de mirada propia en Turistamagazine»
«38 años de historias, 17 años digitales y una vida de aprendizaje. Hoy mi imagen cambia para reflejar la madurez y la fe con la que sigo mirando el futuro. Gracias por ser parte de este viaje en Turistamagazine.»
Donde todo comenzó: La magia entre el blanco y el negro. Cuándo Turista en el Perú y el Mundo nació hace 38 años en papel, nos dijeron que el blanco y negro no era «negociable» en el turismo. Nuestra respuesta fue que entre ambos polos existe una gama infinita de colores por descubrir. Teníamos razón: la verdadera riqueza nunca estuvo en el brillo del papel, sino en la honestidad de la mirada. Aquel inicio humilde fue nuestra primera lección: para ver el mundo de verdad, hay que aprender a observar los matices. «TuristamagazineDestinos» cambia de piel, pero su alma —esa que busca la verdad entre el blanco y el negro— sigue intacta.
No podemos empezar esta evocación sin rendir un justo reconocimiento a nuestro Maestro, ese Señor del periodismo turístico, el Dr. Hernán Villar, fundador de nuestra querida Revista Turista y recordado como el «Quijote del Turismo», su mirada fue siempre nuestro norte: “servimos al Turismo, y no nos servimos de él”. Hoy, el Dr. Villar ha trascendido a la inmortalidad de los que abren caminos, permaneciendo vivo en cada página y en la ética con la que honramos su legado.»
El compromiso de aprender para servir mejor
Hoy, tras 50 ediciones físicas y casi 17 años de nuestra iniciativa de crear “TuristamagazineDestinos» en este mundo digital, miramos hacia atrás y pensamos “cuánta agua ha corrido bajo el puente”. Durante todo este tiempo, la revista y nosotros hemos caminado de la mano. Sentimos muy pronto que, para ser dignos de la confianza de nuestros lectores, no podíamos quedarnos detenidos en el tiempo; teníamos la obligación de prepararnos cada día más por respeto a ustedes. Así, que casi sin darnos cuenta, nuestra vida se convirtió en un aprendizaje constante.
Ese deseo de ofrecerles lo mejor nos llevó a las aulas una y otra vez. Fuimos sumando estudios, desde la licenciatura hasta postgrados y diplomados, no por el afán de acumular diplomas, sino por el profundo respeto que le tenemos a esta profesión. Cada nueva herramienta académica nos permitía entender un poco mejor este mundo tan complejo. Incluso el aprendizaje de idiomas nació de esa misma necesidad: la de escuchar y leer algunos autores en su propia lengua, eliminando barreras para traerles una información más humana y directa.
Las lecciones que no se encuentran en los libros
Los viajes han sido nuestra otra gran escuela. En cada destino, más que buscar la foto perfecta, buscamos entender el alma de los lugares. Hemos tenido la suerte de recibir reconocimientos en este camino, gestos que agradecemos de corazón, que siempre hemos recibido con humildad convencidos que nunca se termina de aprender. Para nosotros, un reconocimiento es un recordatorio que debemos seguir investigando para no defraudarlos.
La vida, no se aprende sólo en los libros o en los aviones.
En estos 38 años también hemos superado pruebas muy difíciles, como todos Uds. Hemos tenido naturalmente muchas satisfacciones, igualmente pérdidas que han dejado profundas huellas en nuestra alma. Esas huellas son, quizá, nuestro título más valioso. Hemos aprendido que el verdadero saber no está en la mente, sino en la capacidad de aceptar los golpes de la vida y transformarlos en saberes, en empatía y en una paz que antes no se tenía. Comprender que la verdadera maestría es saber levantarse con más luz después de cada caída.
Una nueva mirada para el camino que sigue
Este lunes notaran un cambio: estrenamos nueva imagen personal. Decidimos cambiar la foto que nos ha acompañado por más de una década. Lo hacemos porque la imagen anterior ya no nos representaba del todo. La foto que ven ahora es lo que somos hoy: alguien que ha caminado mucho, que ha estudiado con disciplina, pero que, sobre todo, ha aprendido a mirar la vida con más serenidad y menos prisa.
Es una imagen que refleja una gratitud inmensa hacia todos ustedes. Seguimos mirando hacia adelante con la misma fe del primer día, pero con la tranquilidad que da el haber trabajado siempre desde el corazón.
Gracias por permitirnos crecer junto a ustedes. Gracias por entender que, aunque el mundo se haya vuelto un lugar convulso, mientras tengamos el corazón despierto y la conciencia tranquila, siempre habrá un motivo para seguir adelante.
De acuerdo al mito griego de la caja de Pandora La Esperanza es ese último tesoro que nos cuida y nos impulsa. Confiando en ese mito, Dios mediante nos leemos el próximo lunes, con una nueva mirada y el cariño de siempre.
Elena Tejera
Directora
Master en Turismo y Comunicación





