{"id":37536,"date":"2018-10-19T09:20:58","date_gmt":"2018-10-19T14:20:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/?p=37536"},"modified":"2018-10-19T09:33:03","modified_gmt":"2018-10-19T14:33:03","slug":"peru-mundo-de-leyendas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/?p=37536","title":{"rendered":"PERU MUNDO DE LEYENDAS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">PODER EN LOS ANDES<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Por Alfonsina Barrionuevo*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces es necesario reiterar que los Andes comienzan desde las orillas del mar con las dunas, siguen elev\u00e1ndose hasta tocar el cielo con sus picos de nieve y luego se hunden en el follaje y el aroma de la selva.\u00a0 El Per\u00fa es un pa\u00eds andino y para m\u00ed es grato avizorar un antiqu\u00edsimo camino, un <em><strong><span style=\"color: #000080;\">\u00f1aupa qhapaq\u00f1an,<\/span> <\/strong><\/em>en busca de los cient\u00edficos peruanos de ayer, hombres y mujeres que domesticaron cientos de especies alimenticias y medicinales contribuyendo inmensamente a la dieta de la Humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2018Sus manos, el primer recipiente que tuvieron para beber, culminaron una milagrosa tarea al lograr que la tierra floreciera, despu\u00e9s de haber pegado su pupila a las plantas para descubrir sus arcanos. Es cuando, sin saberlo, entraron\u00a0 en la agricultura y pasaron de un estadio a otro\u2019, escrib\u00ed para mi libro <em><strong><span style=\"color: #000080;\">\u2018Qorimanka\u2019<\/span><\/strong><\/em>, a pedido de Dalila Pardo de Saric, gran promotora de nuestra comida mucho antes que alzara el vuelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><span style=\"color: #000080;\">Nunca se sabr\u00e1 c\u00f3mo lo hicieron ni bajo que estrella sucedi\u00f3. Si los frutos que ca\u00edan al suelo de sus brazos repletos echaron ra\u00edces se\u00f1alando el rastro de su paso, si las semillas que arrojaron despu\u00e9s de comer cayeron en tierra f\u00e9rtil y fructificaron o si fueron testigos casuales interesados y curiosos de la siembra que hace la propia naturaleza.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus primeras cosechas del pallar con sabor a leche, del tomatillo agridulce y el zapallo harinoso, cambiaron el ritmo de su existencia. Ya no tienen que errar infatigablemente tras los reba\u00f1os de llamas, alpakas y venados, ni migrar bajo cielos con altares pl\u00fambeos o techos de a\u00f1iles luminosos. Sus ataduras con la tierra, la del seno oloroso despu\u00e9s de la lluvia, la amante del sol y la amada de los seres humanos, se consolid\u00f3 lentamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su tes\u00f3n har\u00e1 que el ma\u00edz montaraz, armado de granos erizados, pierda sus espinas o p\u00faas con los sucesivos cultivos y que su grano tomen formas redondas y suaves; pasando lo mismo con la papa, cenicienta del Ande, a la que confiere dulzura, quitando la naturaleza amarga de su f\u00e9cula, de sus hojas y hasta de sus flores y frutos.<\/p>\n<div id=\"attachment_35737\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/pallares.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35737\" class=\"size-full wp-image-35737\" src=\"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/pallares.jpg\" alt=\"\" width=\"455\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/pallares.jpg 455w, https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/pallares-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 455px) 100vw, 455px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-35737\" class=\"wp-caption-text\">Pallares\/La Cocina de Mona<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><span style=\"color: #000080;\">Observando al siwairo, un animalito t\u00edmido, de hociquillo rojo y u\u00f1as largas, que escarba la yuka y la unkhucha en la ceja de selva, incluir\u00e1n esos tub\u00e9rculos en su alimentaci\u00f3n y otros de distintas regiones que tambi\u00e9n son comestibles como el camote que en el Per\u00fa se llamaba kumara, la achira, el olluko, la arrakacha, la oka, el llakhun.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos 6,000 a\u00f1os la gente es capaz de percibir el cambio de las estaciones en los terciopelos del aire. La primavera con la presencia de Wallallo Karwincho, un ser m\u00edtico, quien la lleva pegada a sus talones, reverdeciendo lo que toca; el verano con la ausencia de Apu Wayra, el padre de la brisa, que hace su siesta bajo un manto de calor; el oto\u00f1o con los afanes de Sunichunpi quien recoge en sus faldas las hojas maduras que ruedan de los \u00e1rboles; el invierno con el reinado de los hermanos quintuples: Para, la lluvia; Qasa, la helada; K\u2019aqya, el trueno; Illa, el rayo; y. Chiqchi, el granizo; bajo cuyo imperio se produce la parici\u00f3n de las nubes y el brote de una flor que quema, el fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio piensa que pertenece a los jardines del cielo, ella no puede ser tocada, es tab\u00fa. Esa idea lo contiene durante cientos de a\u00f1os hasta que vence su propia prohibici\u00f3n, se atreve a cogerla, procura conservarla prendida y no duerme para impedir que se apague. Finalmente, consigue producirla a su antojo, por el choque de pedernales o tom\u00e1ndola con espejos de la sagrada antorcha solar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manejo del fuego le abre perspectivas insospechadas. Hasta entonces todo lo que consume es crudo. Despu\u00e9s soasa los trozos de carne en las brasas y hace lo mismo con otros alimentos que adquieren a su contacto un nuevo sabor. No tiene sart\u00e9n ni parrilla pero se ingenia para calentar piedras planas al rojo, entre las cuales introduce piezas grandes para achicharrarlas; y, piedras peque\u00f1as, cantos de r\u00edo, que coloca ardiendo en calabazas con agua y varios ingredientes para preparar su primer chupe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde construye hornos con terrones o k\u2019urpas para las watias de papas que todav\u00eda se usan y son modelo de la que ser\u00e1 despu\u00e9s la pachamanka o sea \u201colla de tierra\u201d, cuyas paredes se caldean y cuando se ponen blancas sirven para poner suficiente comida para un banquete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus haza\u00f1as llegan a sus descendientes en alas del mito y la leyenda. Seg\u00fan se dice, muchos alimentos provienen del cuerpo del hijo del mismo Padre Sol, en una pobre mujer creada y abandonada por Pachakamaq. Sin alimentos, su pareja muri\u00f3 antes de hambre y ella pidi\u00f3 ayuda al astro radiante. Este, para llenar su soledad, envi\u00f3 uno de sus rayos a su vientre y naci\u00f3 una criatura c\u00f3smica. Envidioso de su participaci\u00f3n en su obra el cruel Pachakamaq cogi\u00f3 al reci\u00e9n nacido y lo despedaz\u00f3. Para que la madre aplacara su dolor y no se quejara al Sol sembr\u00f3 sus dientes y de ellos naci\u00f3 el ma\u00edz de granos apretados y tiernos; sembr\u00f3 las costillas y otros huesos y nacieron las yukas, los camotes y otros tub\u00e9rculos, hizo lo mismo con la carne y de all\u00ed crecieron frutos dulces como el pepino, el pakae, la chirimoya,\u00a0 el n\u00edspero y la lukma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Abogada, Escritora, Investigadora peruana<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PODER EN LOS ANDES Por Alfonsina Barrionuevo* A veces es necesario reiterar que los Andes comienzan desde las orillas del mar con las dunas, siguen elev\u00e1ndose hasta tocar el cielo con sus picos de nieve y luego se hunden en el follaje y el aroma de la selva.\u00a0 El Per\u00fa es un pa\u00eds andino y para m\u00ed es grato avizorar un antiqu\u00edsimo camino, un \u00f1aupa qhapaq\u00f1an, en busca de los cient\u00edficos peruanos de ayer, hombres y mujeres que domesticaron cientos de especies alimenticias y medicinales contribuyendo inmensamente a la dieta de la Humanidad. \u2018Sus manos, el primer recipiente que tuvieron&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[1261,8504,6132,330,749],"class_list":["post-37536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-colum-invitados","tag-alfonsina-barrionuevo","tag-poder-en-los-andes","tag-portal-de-noticias-turistamagazine","tag-turismo-en-el-peru","tag-turistamagazine"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37536"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37536\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37539,"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37536\/revisions\/37539"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.turistamagazine.com\/v2\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}