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JAUJA VIVE LA FIESTA DE LA TUNANTADA POR SIETE DÍAS
La tunantada, danza nacida en el distrito jaujino de Yauyos hace 460 años como una parodia de los bailes de salón españoles y de las costumbres de los arrieros, es ahora una mezcla de razas, trajes, bailes, alegría y sentimientos. A partir de cada 20 de enero, los danzantes rinden honor a San Fabián y a San Sebastián por siete días, y en el presente año celebran el primer aniversario de la declaración de esta danza como Patrimonio Cultural de la Nación por parte del Estado. El vocablo Tunantada parece provenir de dos voces quechuas: Tunan que significa "alturas" y Anti que significa "autóctono", o salido de la Selva. Se considera que en la región central del Perú primero se bailó "la Chuchada" y "el Jergakumo" pero luego se impuso la Tunantada.
La expresión Tunantada podría derivar también del vocablo tunante, (España). Hay quienes creen que el origen de la danza se remonta a fines del virreinato del Perú y los albores de la era republicana del Perú.
Para algunos el origen de este baile se remontaría a la época inca. Los incas practicaban el desplazamiento forzado de pueblos rebeldes, desplazándolos de sus lugares de origen hacia otras zonas de la sierra o la selva del país. A este tipo de desplazados internos se les denominó en el Perú mitimaes.
Al parecer de esa forma llegaron los indígenas de "Yauyos" desde las serranías de Lima, y fueron afincados en las faldas del cerro de Huancas volviéndose "Huillaricos".
También se dice que el origen de la tunantada ha sido manifestado de generación en generación por tradición oral: nace en Huaripampa, ya que fue el primer distrito creado de Jauja, y es donde los pobladores vieron al Virrey Toledo, que llega con toda su gente, acompañado de un negociante argentino, al compás de guitarras, y es ese momento que los pobladores huaripampinos trataron de imitar a estos personajes, como una burla y una sátira.
Es por eso que la palabra "tunante" viene de la palabra española, que significa "bohemio, divertido", acompañado del estilo español de altivo, con autoridad, y don de mando. Para el origen de la tunantada en Jauja nos remontamos a la época colonial.
Posteriormente, los españoles fundan una aldea en "Villabario" de Yauyos, construyen una capilla para venerar a San Sebastián, y desde entonces cada 20 de enero se realizan festejos en honor a su patrón, destacándose varias estampas como por ejemplo "el jergakumo", "la huaylejía", con corrida de toros, jalapato y la tunantada.
Entre los personajes de la tunantada, que refleja la estructura social del coloniaje, se aprecia al español, llamado también príncipe o tunante; la chupaquina o huanquita, mujer de estirpe indígena que se convierte en la compañera y amante del español, sin importarle su linaje; el chuto y el huatrilla representan al indio y al pueblo esclavizado. El tucumano o argentino es el personaje que representa en la tunantada al bravío arriero de mulas y comerciante que unía al Perú con el Río de la Plata. Existen otros personajes en la tunantada como la jaujina, el jamille o boliviano que proveniente del Altiplano oficiaba de curandero con sus hierbas, el doctor, etc. La tunantada se baila con mucho sentimiento con el acompañamiento de una orquesta típica conformada por ejecutantes de arpa, violín, clarinetes y saxofones.
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